La fe que une a los Mirandinos, El Niño Jesús de Curiepe inicia su peregrinación bicentenaria por el Tuy
Valles del Tuy, Estado Miranda.- Con el repique ceremonial de los tambores herencia viva de Barlovento, la venerada imagen del Niño Jesús de Curiepe emprendió su recorrido anual por los Valles del Tuy, en el estado Miranda. Esta tradición, que supera los 200 años, teje un puente de fe y cultura entre dos regiones hermanas, movilizando a cientos de devotos en una muestra de patrimonio vivo y espiritualidad compartida.
La peregrinación, un ciclo ritual que solo se pausa en septiembre para los preparativos de fin de año, fue explicada por Johnny Maestre, mayordomo de la cofradía de Curiepe con 29 años de servicio. “Es un compromiso de generaciones”, afirmó.
El punto de partida fue el municipio Independencia (Santa Teresa), donde la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR) coordinó la recepción. La imagen, custodiada en su urna de cristal y adornada con coloridas cintas cada una un testimonio de un favor concedido, visitó instituciones educativas, la sede de los bomberos y la Iglesia de Santa Teresa. El profesor Ángel Martínez subrayó que esta visita es fundamental para “fortalecer la identidad mirandina y nuestros lazos comunitarios”.
La ruta continuó hacia San Francisco de Yare, donde la fe se tiñó de calidez familiar. Recibido en la escuela Chacao, el Niño recorrió tres altares domésticos antes de llegar al Santuario Eucarístico Diocesano. El párroco Robert González bendijo a la multitud, invitando a “encontrar en esta devoción la luz para la paz comunitaria”. Francisco Herrera, secretario de Cultura local, destacó que Yare celebra 15 años como anfitrión: “Es el evento cultural y religioso que todo nuestro pueblo espera, un encuentro que nutre el turismo de fe”.
Este año, la tradición sumó un símbolo poderoso de unidad: la presencia de Luis Labrador, custodio del Niño del Buen Viaje de San Felipe (Yaracuy), cuya imagen colonial del siglo XVIII acompañó el recorrido. Este gesto hermanó visiblemente las tradiciones del centro-occidente del país.
La peregrinación, que también incluye los municipios Tomás Lander (Ocumare), Rafael Urdaneta (Cúa) y Cristóbal Rojas (Charallave), es facilitada por cofradías como la de Santa Lucía. Eddy Sosa, miembro de esta hermandad, afirmó: “Nuestro papel es ser el enlace que permite que el Niño visite y bendiga cada pueblo del Tuy”.
La jornada culminará este domingo con una emotiva despedida a la imagen en Santa Lucía, cerrando otro capítulo de esta manifestación que, más que un recorrido geográfico, es un viaje colectivo al corazón de la identidad mirandina.

